El Trastorno Mental Transitorio

MÓDULO DE NEUROCIENCIA FORENSE Y PSICOPATOLOGÍA DE LA DIPLOMATURA EN NEUROCIENCIA CLÍNICA APLICADA AL ESTUDIO DE LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD Y PSICOPATÍAS

Por: Abog. Marianela Teresita Anahí Gomez

El trastorno mental transitorio es un concepto que proviene del derecho, es decir es un concepto jurídico con base psicobiológica-medica. Se lo puede definir como un trastorno de aparición brusca, que emerge de una causa inmediata, necesaria y fácilmente evidenciable, posee una corta duración y culmina con la curación sin dejar secuelas. De tal definición emanan algunas características que posee el TMT:

  • Desencadenado por causa inmediata, necesaria y fácilmente evidenciable.
  • Aparición brusca.
  • Producido por un choque de un agente exterior, cualquiera sea su naturaleza pero peculiar para cada persona.
  • Breve duración es decir que sea pasajera, tenga comienzo y fin y que no exista posibilidad de repetición por motivos internos.
  • Requiere que la intensidad del trastorno mental ocasione un grado de perturbación de la conciencia.
  • Curación rápida y sin secuelas ni posibilidad de repetición. Termina cuando la persona recupera el estado anterior al episodio de perturbación mental.
  • Existencia o no de una base patológica según sea el tipo de trastorno mental de que se trate.
  • Provoca la anulación del libre Albedrío.
  • La impulsión y la inhibición deben tener características de irreversibilidad.

Entre los trastornos mentales se encuentran:

la ebriedad, etapas pre y post paroxísticas de la epilepsia convulsiva, cuadros tóxicos, traumáticos, infecciosos, emoción violenta, reacciones afectivas, sonambulismo, hipnotismo, ebriedad del sueño, manía transitoria (intensa y súbita, excitación psicomotriz con alucinaciones visuales del tipo terrorífico), emoción-inconciencia de Bonnet o emoción patológica de Rojas, crisis hiponoicas e hipobúlicas de Krestchmer.

Clasificación del Trastorno Mental Transitorio:

  1. Completo: tiene origen patológico, causa una inconciencia transitoria, automatismo, amnesia total en bloque y descarga motriz, anula el juicio de quien lo padece, produciendo episodios de desadaptación con una insólita actuación socio ambiental. Corresponden a los estados de inconciencia.
  2. Incompleto: es aquel que produce una perturbación de la capacidad de síntesis de la conciencia, tendencia al automatismo, y a la impulsividad. Provoca la obnubilación del juicio crítico condicionando episodios de desadaptación e insólita actuación socio ambiental existiendo hipomnesia. Corresponde a los estados de obnubilación o los estados crepusculares de la conciencia.

Diagnóstico:

El diagnóstico se debe efectuar a partir del estudio y evaluación de las constancias del caso, teniendo en consideración aquellas circunstancias que se suscitan antes, durante y después de los hechos de que se traten, valorando los elementos positivos u objetivos (rigidez, estereotipia, incoherencia, ciega dirección) y negativos o subjetivos (en torno la memoria: inicio, duración profundidad y finalización). Asimismo deben valorarse aquellos Factores psicológicos (personalidad), cronológicos (mediato o inmediato) y jurídicos.

Los tipos de trastornos antes descritos, en el aspecto jurídico tienen relevancia en torno a las consecuencias jurídicas que acarrean, atento a que la presencia de un TMTC en un individuo al momento de cometer un hecho, podría funcionar como un eximente de la responsabilidad penal, (a la luz del artículo 34 inciso 1 del Código Penal. – causa de inimputabilidad, estado de inconciencia-). Ahora bien, cuando el trastorno mental no alcanza la plenitud e intensidad requerida para causar un estado e inconciencia en el sujeto, se estaría en presencia del TMTI y por tanto podría presentarse como un elemento atenuante, como es el caso normado en el art. 81 del CP – homicidio en estado de emoción violenta), – siempre según las circunstancias de cada caso particular-.

La Emoción Violenta, constituye un estado de obnubilación mental, seguido de un determinado nivel de excitación psicomotriz. Según Bonnet, Emilio P. F. es el “estado crepuscular de la conciencia, resultante de una reacción primaria o secundaria a un desarrollo psicopático o psicogénico”.

Para que se considere que la persona actuó bajo un estado de emoción violenta, es preciso determinar la existencia de los siguientes elementos:

1) Representación súbita que genera una exaltación de los afectos; 2) Conmoción afectiva que por su intensidad provoque la inhibición de los factores intelectuales; 3) Respuesta psicomotora, – actos impulsivos- que propiciará una actividad automática y neurovegetativa.

Asimismo debe constatarse la presencia de elementos neuromotores (excitación, inhibición, disquinesia, temblor, impulsividad, palabra entrecortada); neurovegetativos (palidez, sudoración, livideces, pilo erección, sequedad de la boca, taquicardia, opresión, llanto, et. ); y psíquicos: turbación, confusión mental, perplejidad, descenso de la atención, dificultad evocativa y dificultad en la ubicación amnésica.

Por último podemos decir que en el caso de trastorno mental transitorio incompleto, como es el estado de emoción violenta, existe una prevalencia de los sentimientos sobre la inteligencia, provocando la abolición de los frenos inhibitorios de la voluntad, disminuyendo el poder directivo dela persona, alterando el ámbito de la conciencia, provocando un trastorno de la percepción, y del juicio critico. Es decir, se encuentran afectadas las funciones psíquicas de la persona: como ser la voluntad, inteligencia y memoria.