SOBRE LA ESTIGMATIZACIÓN O NEGACIÓN DE LA PATOLOGÍA MENTAL

Durante los últimos días hemos asistido a otra triste página de nuestro quehacer cotidiano en salud metal en lo que respecta al tratamiento que se le da a la conducta disruptiva de tipo delictivo en pacientes aquejados por algún padecimiento mental ya no sólo de los medios de comunicación, sino también de muchos profesionales que, en los medios propiamente dichos, pero también en redes sociales y en espacios no necesariamente académicos, expresaron sus opiniones en términos de diagnóstico, pronóstico e incluso posibles tratamientos SIN HABER SIQUIERA TENIDO UNA APROXIMACIÓN REAL con el paciente, al cual sólo conocen por los videos expuestos (si me permiten la vulgaridad, en términos cuasi zoológicos) a cerca del perpetrador de un acto delictivo, sus víctimas y las circunstancias contextuales del hecho.

En algunos portales, incluso se expusieron fragmentos del exámen interdisciplinario del paciente (cito a INFOBAE: https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2020/11/11/que-dice-el-informe-psiquiatrico-del-hombre-que-apunalo-a-dos-profesoras-de-danza-en-belgrano/) en donde expresiones como “tiene que ser internado en una institución neuropsiquiátrica”, “con diagnóstico presuntivo de descompensación psicótica en un cuadro de un psicótico crónico y retardo mental” pueden ser malinterpretados por personas no capacitadas para entender de manera cabal que significan estas expresiones, pero más grave aún son altamente ESTIGMATIZANTES para la mayoría de los pacientes aquejados por este espectro de trastornos, considerando que solo un porcentaje mínimo de pacientescon este tipo de diagnósticos presentan este tipo de derivaciones conductuales.

Pero no sólo la discusión llegó a esferas analíticas e interpretativas desde los cómodos sillones de nosotros, los espectadores (que cuando miramos televisión no estamos evaluando a un paciente, ni mucho menos ejerciendo nuestra práctica profesional), sino que además, la discusión Política? A cerca de las cuestiones pertinentes a la Ley Nacional de salud mental 26.657, (que a esta altura deberíamos tomarla en serio y analizarla en ámbitos académicos y asistenciales, y no desde la expresión ideológica conveniente que damos en las redes sociales y en cuanto micrófono tengamos a disposición para hacerlo), en donde desnudaos todas nuestras miserias, limitaciones y sobre todo nuestra falta de empatía con las personas que sufrieron semejante circunstancia. “a favor o en contra”, todas opiniones con matices descalificadores hacia uno y otro lado, poco constructivos , que no hacen mas que perpetuarnos en una posición rígida sin tener a la vista la necesidad URGENTE de revisar cuestiones que influyen directamente al campo asistencial y forense, para mejorar la calidad de atención y de respuesta en términos de toma de decisiones asertivas como profesionales intervinientes en salud mental , que podrían verse reflejadas no sólo en una mejoría en la calidad de vida del individuo sino también en términos colectivos, disminuyendo los riesgos y la vulnerabilidad con medidas de psicoeducación y psicoprofilaxis efectivas y actualizadas a los fundamentos científicos y las posibilidades culturales en nuestra sociedad.

Nada de esto se ha hecho hasta ahora. Y asi estamos y seguimos.

El paciente, finalmente, fue derivado a un dispositivo de salud mental dentro del Servicio Penitenciario Federal. Hasta el día Jueves al mediodía, solicitaban camas en los hospitales Neuropsiquiátricos, con lo cual no sabían aún acerca del destino de un sujeto aquejado por un padecimiento en salud mental.

Mientras tanto, TODAS LAS VOCES mediáticas, seguían alimentado la estigmatización o negación de la Patología mental. Hemos llegado a leer hasta expresiones como “BASTA DE DEFENDER VIOLENTOS MISERABLES”, y exigiendo “respuestas”(no exigían respuestas, sino venganza, “sangre”), y solicitado aquello para lo que en apariencia todavía no estamos preparados: ENTENDER QUE LA PATOLOGÍA MENTAL EXISTE Y QUE DEBE SER ABORDADA DE MANERA INTEGRAM, MULTIDISCIPLINARIA Y CON COMPROMISO POLÍTICO Y RESPONSABILIDAD SOCIAL.

Nada de esto a pasado tampoco. Y así estamos. Y seguimos

Los Medios de comunicación han hecho otra vez gala de su ignorancia, y más aún de su concepción política demonizando o negando a la patología mental. Y ara esto, se han valido de muchos de nosotros, que nos hemos prestado irresponsablemente (con algunas honrosas excepciones por suerte), para alimentar estas dos posiciones.

Porque no se ocupan los periodistas científicos del tema? Los tenemos y en cantidad y calidad por suerte en nuestro país. Tal vez, eso no llame mucho la atención. Tal vez, no estamos dispuestos siquiera a cuestionar lo que leemos, y consultarlo con profesionales. Tal vez todavía no estemos preparados, o lo que sería más grave, no estemos dispuesto a dar una discusión sensata, despojándonos de nuestros intereses individuales, paraconstruir respuestas necesarias, exigidas por una sociedad que merece entender y tenerherramientas confiables para tal fin.

Nada de esto pasa. Y así estamos. Y seguimos