¿SER COMUNIDAD O RELACIONARSE COMUNITARIAMENTE? Parte II

En la primera parte del presente artículo, revisé crítica y analíticamente las definiciones conceptuales (y las propuestas) respecto de la noción de comunidad, mostrando un descontento parcial y directo con todas ellas. Además, adelanté que parte de mi propósito sería dar con alguna estrategia de compensación de tal descontento.

Por si no leiste la parte 1

Psicologia Comunitaria
Psicologia Comunitaria

Ahora me dedicaré a ello, por lo cual me pregunto: ¿puede echarse luz sobre el concepto de comunidad, no a modo de dar una definición purificada del concepto, sino de dar con algunas intuiciones semánticas (con relación al significado del concepto) soportadas en la historia del lenguaje, y de este modo recuperar -a través del uso del lenguaje y de las expresiones lingüísticas históricas-, alguna comprensión intuitiva o entender más directamente que es una comunidad? Pues, entiendo que la forma o modo flexivo vocal siempre es dependiente del lenguaje.

Por otro lado, antes referí que las definiciones conceptuales de comunidad se habían apartado, erradamente, de la intuición de Tönnies. Un autor clásico alemán, de fines del siglo XIX e inicios del XX, que intentó definir y distinguir comunidad de sociedad. Y bajo la salvedad de que el alemán es una lengua muy distinta al español, adelanto que no hay necesariamente traducciones o correspondencias semánticas exactas entre ambas lenguas. Este autor, al cual Krause cita y a mi juicio deja por fuera su aporte más importante, estableció la diferencia entre comunidad y sociedad (1932), y lo formuló bajo el análisis de la calidad y el tipo de relaciones sociales. Tönnies, llevó adelante su análisis por medio del estudio de los lazos (bond) que unían a las minorías étnicas, lazos que él denominó comunitarios.

Mientras que una organización social natural u orgánica del ser humano lleva a una sociabilidad, a armar una comunidad, otra organización social más artificial o mecánica, y que tiene como fin de domar a la parte no social del ser humano (la parte impulsiva y egoísta) a los efectos de lograr la paz, la llama sociedad. Es decir, que comunidad es lo natural que arma lazos y sociedad es lo artificial de imponer paz entre los seres humanos, reprimiendo ciertos impulsos o deseos personales. Tal dicotomía, se piensa, puede reexpresarse en términos de espontaneidad versus imposición.

Comunidad traduce la expresión alemana gemeinschaft, que refiere a un conjunto de iguales, a un darse espontáneo y sin forzamientos con los otros, una simpatía de vínculos podríamos decir. En cambio, sociedad traduce gesellschaft, un modo de relación social donde participa la normatividad estatal, una formación social que requiere de alguien exterior y mediador.

No obstante, si nos fijamos detalladamente, ambas palabras tienen el mismo sufijo (parte final de una palabra compuesta) -schaft, un sufijo que aplicado a un sustantivo, parece indicar un modo de relación social entre personas. También es un sufijo que se usa para indicar una cualidad o propiedad o característica que se posee, y por ejemplo decir eigen schaft (propio de) siendo eigen, propio. De ahí que podamos decir, dem menschen eigen ist die gemeinschaft (es propio o característico del ser humano / hombre la comunidad). De este modo, comunidad es un darse con naturalidad con otros, espontaneo y fluido, participar con otros en algo común, expresarse de modo similar, entender al otro en sus manifestaciones.

Procesos todos que crean pertenencia y que además, según nuestro autor, arman una vida compartida que implica que cualquier acto violento contra la comunidad sea sentido como propio y personal. Es decir, como si algo que fuese en contra de aquello vivido en común sea, a la vez, sentido en primera persona. Lo que implica a la vez también que una persona que forma parte de una comunidad y que haya recibido algún agravio, eso despierte el dolor, enojo, o indignación de parte de su comunidad [1].

Pues comunidad, según Tönnies, siempre implica sentimientos compartidos y unión emotiva, como así también una libertad de acción sentida como propia o personal. En contraposición, la noción de sociedad es racional y formal. Ésta implica la operación e institución de la ley. “Naturalmente”, las personas no obedecerían ni sentirían así, sus impulsos buscarían satisfacerse en sintonía al modo deseado y su egoísmo llevaría a que uno no piense en otras personas, sino que se centraría en sí mismo sin importarle el resto, su agravio o los problemas que pudiese ocasionar su actuar.

El establecimiento de la sociedad lleva a que se controle y se exija la renuncia de estos impulsos egoístas. Tönnies, quién supo leer muy bien a Hobbes en el Leviatán, indicaba que el establecimiento de la sociedad es resultado de una razonamiento, pues las personas hacen cálculos de pérdida – ganancia o beneficio –costo, y así entienden que pueden ganar más y perder menos si se asocian “voluntariamente” a los otros. No es que así lo sientan, sino que lo razonan. De este modo, si las definiciones del concepto de comunidad intentarían ir por el lado racional, por el lado u ámbito jurídico que establece la sociedad civil, errarían.

No lograrían capturar lo natural de sentirse parte de algo más grande o superior a sí mismo. Pues, en primer lugar son relaciones sociales diferentes, por consiguiente procesos distintos. La calidad y tipos de vínculos que las personas suelen desarrollar en la vida, pe el modo de vida que la sociedad civil obliga, con sus códigos, leyes, sanciones, marcos de establecimiento rígido de la libertad de los ciudadanos, etc. y en segundo lugar, las relaciones civiles, tienen todas las posibilidades de ir en contra del modo “natural” y comunitario de vivir y sentir las relaciones sociales, y pues al existir “fuerzas” opuesta entre ambas sociabilidades, pueden generarse diversas tensiones y roces con el aparato estatal que da lugar la sociedad civil.

Por último, Tönnies empleó el concepto de comunidad del pueblo [1] o volksgemeinschaft, entendiendo por ello cierto espíritu de pueblo o formas de pensar en común. Por tanto, creo que las definiciones del concepto de comunidad deben necesariamente intentar recoger, aquellos modos o formas de expresión que las personas tienen, pues servirían de índice para saber cómo piensan o imaginan, no sólo su presente sino además su pasado -ya que las comunidades poseen elementos fijos de conservación que hacen a su historia y a su identidad diferencia de otras comunidades-, y también la posibilidad de concebir un futuro, pues también muestran pautas de cambios o transformación a lo largo del tiempo, maneras en las que se piensan y definen. Es decir, ninguna comunidad, salvo por supuesto aquellas que viven aisladas del mundo sociopolítico más amplio, puede permanecer absolutamente idéntica a sí misma con el correr de los años.

[1] Tönnies, F. (1909) Gemeinschaft und Gesellschaft. Grundbegriffe derreinen Soziologie, Darmstadt, Alemania, Wissenschaftliche Buchgesellschaft [Links].p. 49.

[1] A este respecto cabe mencionar la verbalización Black lives matter.

[2] Tönnies, F. (1909) Gemeinschaft und Gesellschaft. Grundbegriffe derreinen Soziologie, Darmstadt, Alemania, Wissenschaftliche Buchgesellschaft [Links].p. 49.

Por: Lucas H. Seoane. – UBA. UB. FFyL