Psiquiatría-COVID y otras hierbas

Vamos a plantear la situación actual de Pandemia como una guerra, un virus contra los humanos, un virus que trata de sobrevivir y para ello genera variantes y sus contrincantes, nosotros, los humanos que aún no aprendimos a generar esa pequeña variante de cuidarnos entre nosotros y dejar por un momento de lado la lucha egoísta, de la individualidad, el ego, el dinero e inclusive el poder aun cuando se trata de sobrevivir.

Hollywood muestra descarnadamente las visiones apocalípticas del fin del mundo, con muchas versiones, muchas razones pero siempre, desde Terminator, hasta The Walking dead, siempre aparece un grupo que sobrevive luchando juntos y muestran que la victoria y la supervivencia se logra por el trabajo aunado y conjunto de cada uno de los integrantes de ese grupo, su unión, el respeto y el cuidado mutuo.

En estos momentos quedan al desnudo todas las miserias humanas.”

Muchos países gestionan la derogación de la ley de patentes y así facilitar la producción de las vacunas y lograr su aplicación a todos los humanos sin distinción.

Sin embargo sin ningún tipo de máscara salen los dueños del poder a decir que los quieren robar quitándoles sus patentes, otros a decir que la vacuna no sirve, otros que no es necesario el cuidado o el aislamiento.

Como si esto fuera poco los medios masivos de comunicación, estimulando a las personas en contra de ellas mismas y a favor de los poderosos. Con un discurso vacío de contenido cargado de odio.

“…más que una maldad constitutiva, el hombre parece tener una tendencia a obrar según impulsos egoístas, en beneficio propio y en perjuicio ajeno, tendencia que sólo se doblega ante la coacción moral, porque el hombre masa (…) hace el bien cuando se siente coaccionado a ello y el mal cada vez que tiene ocasión” (Maquiavelo)

Desde los padecimientos en Salud Mental

En tiempos como estos, que de cierto no son muchos, marcan a la humanidad.- Existe un aumento en la violencia familiar, estallidos dentro de familias disfuncionales la cuales se ven obligadas a compartir más tiempo juntos, provocándose todo tipo de desavenencia, discusiones , malos tratos.

Aumento en la violencia de género s, aumento el número de abusos infantiles denunciados, el consumo de sustancias, alcohol, drogas permitidas y no permitidas.

Así como la descompensación de las patologías psiquiátricas existentes. Por falta de control, medicamentos y talleres que permiten al individuo resocializar.

Aumentaron la ansiedad, el temor, por no llegar a fin de mes, por perder el trabajo o por no conseguirlo, en especial los más jóvenes.

Esto trae aparejado trastornos del ánimo y de la conducta. Aumento de la ideación suicida, por el sentimiento de pérdida de sentido.

Creo humildemente que para enfrentar esta guerra, primero debemos aprender a pensar en el otro y en todos los otros.

Desde lo individual, buscando tareas para que la mente no nos engañe, leer, reunirnos de manera virtual con grupos de amigos, hacer actividad física en lugares abiertos o espaciosos para evitar contacto humano y transmisión viral.

Desde lo grupal familia, amigos, instituciones, podría ayudar acompañándolos, hablando y preguntando acerca de los que le pasa a cada uno de los integrantes de ese grupo que sepa que no está solo-

Si dentro de una institución es aislado alguien el equipo de salud mental debería estar notificado y hacer la primera llamada. La persona no va a llamar siente miedo no sabe qué le va a pasar y teme por sus seres queridos y vergüenza por el estigma social.

Mirar sólo los informes oficiales, y no todos los medios de comunicación donde se ha desatado una guerra de poder que moviliza emociones del común de las personas y los confunde, y los lleva a la muerte. (Anti vacunas-ley de patentes-pobreza-desocupación).

Generar políticas de Estado, donde la salud, la educación y justicia sean prioridad para todos. Que no haya sistema de salud para pobres y sistema de Salud para menos pobres y otro para los que tienen.

Disminuir la brecha que nos separa entre todos los trabajadores, y aquellos que han quedado fuera del sistema, trabajar para salir de esto juntos.

No discriminar o juzgar. No somos jueces. (Que siempre hubo pobres, que no quieren trabajar, si siempre vivieron así, etc.) Esto no nos ayuda al contrario aumenta la ira y nos separa aún más. Algo que favorece a los verdaderos dueños del poder.

Seamos resilientes

En cuanto a la resiliencia que me pregunta el periodista, hay gente naturalmente resiliente con la capacidad de salir parado de la situación más hostil, aprendiendo cosas nuevas, y creciendo aún más.

Esto es algo que se puede aprender, pero primero debemos despojarnos de prejuicios y preconceptos, propios y ajenos.

Puedes lograr lo que te propongas, no importa tu origen social o racial.

Eres digno de ser.

Hay gente mala, pero sólo basta con alejarnos para ver que hay mucha más gente buena.

El otro es otro si no vas a ayudarlo, no lo juzgues. (No es nuestra función)

Nos guste o no todos somos políticos y debemos ser responsables de nuestros actos.

El encuentro con el otro

El encuentro con nuestros seres queridos dependerá mucho de cuanto hayamos cambiado y cuanto hayan cambiado ellos, de todo aquello que hayamos aprendido y si somos capaces de aceptarlo.

El valor de la vida humana

El amor por el otro más allá de las diferencias.

La capacidad de entender las variantes humanas sociales y culturales y aceptarlas.

Dra Patricia Raimundo. Psiquiatra-Legista MP 62951 MN 158734
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