NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES EN RIESGO

Hacia la Construcción de una Ciudadanía Digital

Actualmente, y más aún en contexto de pandemia, las redes sociales, los juegos on line, las plataformas de videoconferencia y de entretenimiento son los medios privilegiados para la realización de múltiples actividades: laborales, de búsqueda de información, educativas y de socialización. Por ello, es de fundamental importancia reconocer que tanto en el espacio digital como en el material, se construyen vínculos y se desarrolla la identidad y subjetividad de niños, niñas y adolescentes (NNyA).

Lo que hacemos en internet deja huellas

Las marcas o registros de una persona que se inscriben en el espacio digital, reciben el nombre de huellas digitales. Estas huellas se van delineando en la web con cada comentario, foto o posteo asociado a un nombre y pueden ser realizadas por la misma persona o por terceros al arrobar, etiquetar, interactuar y/o compartir publicaciones a través de diferentes plataformas tecnológicas.

Las huellas digitales quedan en el espacio digital de forma permanente y brindan información a personas conocidas, y también desconocidas, respecto de quiénes somos, qué hacemos, cómo pensamos, cuáles son nuestros intereses, qué lugares visitamos, cómo nos sentimos, etc.

Una regla inversamente proporcional: cuanto más seguidores, menos seguridad

En vistas del alcance ilimitado que presenta internet y, la velocidad y masividad de transmisión de la información, estas huellas pueden viralizarse con gran facilidad en cuestión de segundos escapando por completo a nuestro control actual y futuro, quedando de este modo a disposición de cualquier persona que coloque nuestro nombre en un buscador.

Esto conlleva una serie de riesgos potenciales que necesariamente debemos conocer, entre ellos: las burlas masivas, la descalificación, la pérdida de oportunidades laborales por antecedentes digitales o la victimización por delitos de estafa, chantaje, grooming y otros.

Esas huellas serán las que conformen la identidad digital, pudiendo existir más de una identidad por cada persona y ser utilizadas con finalidad delictiva.

¿Cómo proteger a NNyA en Internet?

Considerando que las actividades de la vida cotidiana se desarrollan tanto en entornos materiales como digitales, el ejercicio de la Ciudadanía digital será la clave para una vida digital responsable, inclusiva, respetuosa y protegida.

Dicha Ciudadanía Digital, permanentemente en construcción, se verá expresada a través del uso que NNyA y personas adultas hagan de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) y de los comportamientos que desplieguen en ellas, teniendo en cuenta sus derechos y obligaciones.

Esos usos que las personas realicen de las TIC deberán ser abordados desde cada institución (escuela, familia, etc.) contemplando tres dimensiones: uso responsable y seguro, uso crítico y reflexivo y uso creativo y participativo (UNESCO 2019).

¿Navegación segura o navegación protegida?

Se impone ante esto, el desafío de promover el desarrollo de Competencias Digitales de Prevención, como elegimos llamarlas junto a la Mgter. Luciana Aldana, las cuales se constituyen como herramientas fundamentales para que, tanto personas adultas como NNyA, puedan desarrollar un pensamiento crítico, es decir, sea capaces de realizar una observación reflexiva de aquello que leen y reciben a través de internet, logren conocer, comprender, analizar, identificar riesgos, evaluar y juzgar de manera proactiva y empática, las consecuencias de sus acciones previo y posterior a la toma de decisiones.

Si pensamos que grandes empresas con sofisticados sistemas de ciberseguridad alrededor del mundo han sido víctimas de hackeos, que personas adultas de diferentes niveles socioeconómicos resultaron presas de estafas y que chicos y chicas con familias presentes, información y diálogo en sus hogares fueron igualmente contactados por Groomers, nos encontramos en condiciones de afirmar que, no existe una navegación completamente segura en internet.

Las TIC y el espacio digital donde las mismas son utilizadas presentan innumerables oportunidades, mientras que, al mismo tiempo, evidencian una serie de potenciales y peligrosos riesgos de los cuales, las personas adultas, tenemos la enorme responsabilidad de proteger a los NNyA contando para ello con herramientas como la información, el compromiso, el diálogo y el acompañamiento. Sólo de este modo, será posible promover el desarrollo de competencias digitales de prevención para una navegación protegida en internet.

Lic. Prof. Soledad Fuster

Bibliografía: