Neurociencias y Neuroderecho.

SINOPSIS DEL MÓDULO DE NEUROCIENCIA FORENSE Y PSICOPATOLOGÍA DE LA DIPLOMATURA EN NEUROCIENCIA CLÍNICA APLICADA AL ESTUDIO DE LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD Y PSICOPATÍAS

Por: Lic. Claudia Dal Conzo

INTRODUCCIÓN_

“El conocimiento de los mecanismos cerebrales puede entrever amplio espectro de nuestras acciones humanas en nuestro concepto histórico-cultural y social, y así comprender la base cerebral de la experiencia humana, contribuye de algún modo a nuestras interacciones dinámicas con el mundo que nos rodea” (Human, Zoad 2008)

Para realizar el presente trabajo práctico, me centré especialmente en la clase 1 del Módulo 2 : “Introducción a las neurociencias y psicopatología – salud mental en el ámbito forense” correspondiente a la Diplomatura, realizando una articulación y visión Biopsicosocultural que a mi criterio proporcionaría significativas implicancias, al momento de realizar intervenciones de evaluación, tratamiento y seguimiento de sujetos que llevaron a cabo conductas delictivas e infiriendo la necesidad de un abordaje interdisciplinario, con los valiosos aportes de las Neurociencias y Neuroderecho.

DESARROLLO

Cuando entendamos el cerebro, la humanidad se entenderá a sí misma Yuster, R. (2015)

El crecimiento y auge de las neurociencias, conlleva a importantes cambios en la “filosofía moral”, debido a que los datos específicos y descriptivos del cerebro y lo relacionado a la mente que, asociados a fundamentos de la neuroética suscitarían una innovación de conceptos en diferentes áreas del derecho.

Los aportes brindados por las neurociencias respecto a las causales neurobiológicas de la violencia, contribuirían a que tanto el delito como la criminalidad ya no deberían estar sentados sobre conceptos generales ni determinantes, sino como producto de múltiples causas que, ameritarían realizar un estudio, tratamiento y seguimiento multidisciplinario.

Siendo el neuroderecho uno de los ejes centrales de este trabajo mencionaré sus aportes-

  • Conocimiento individual de los sujetos a partir de herramientas de diagnósticos que van desde neuroimágenes hasta estudios neurogenéticos
  • Conocer los factores predictivos sean los mismos por rasgos de conducta o patologías mentales
  • Capacidad para predecir conductas de riesgos.

Inferiría la importancia de estar permanentemente atentos y actualizados de los avances en las neurociencias, para tener en cuenta las fundamentaciones biológicas en el ámbito legal concerniente a la conducta de los seres humanos , que les proveería herramientas para comprender y conocer las causas de la acción delictiva y no hacer solo hincapié en el hecho per se, debido a que el ser humano es dinámico, afectado desde antes de su nacimiento por los diferentes sistemas donde se lleva a cabo su desarrollo, desde el familiar al de la sociedad en la cual está inserto, entonces, el riesgo se puede predecir no determinar.

Fundamentaría lo anteriormente expresado, de la siguiente manera:

  1. Existe una ideación.
  2. La emoción es netamente subjetiva respecto al constructo ideático.
  3. A partir de idea y emoción se lleva a cabo la toma de decisiones.

Se realizaron miles de estudios, se obtuvo mucha información sobre la correlación entre la actividad cerebral y la humana. Sin embargo, a la hora de predecir si una persona se va a comportar de una u otra manera no se a llegado a ese conocimiento. La ciencia es en definitiva “saber para predecir”. Conocemos la regla de la naturaleza gracias a ello predecimos lo que va a ocurrir. En la conducta humana, y lo que tiene que ver con el cerebro, no hemos alcanzado todavía ese nivel de conocimiento científico. Sabemos muchas cosas del cerebro, pero todavía no podemos predecir lo que va a ser una persona basándonos únicamente en los datos que conocemos de su funcionamiento cerebral. (…) predecir si alguien va a ser o no violento, o si la causa de su violencia es una alteración es muy complicado.” Calcedo, A (2018) Cerebro y conducta: el eterno problema.

Continuando con lo expuesto hasta ahora, menciono que la revista “Nature” ha publicado un artículo de Rafael Yuste, en el que propone que los “Neuroderechos” deberían ser incluidos en la declaración universal de los Derechos Humanos.

Consideraría que basándonos en ello, se podría notificar al Juez que la conducta delictiva, si los estudios pertinentes tales como Neuroímágnes, laboratorios, administración de batería psicodiagnóstica , entre otros: demuestren patología orgánica como etiología de síndromes de desinhibición instintiva, con implicancia de conductas disruptivas tanto a nivel social y ético; ya no sería una causalidad lineal ni una argumentación o aventurada justificación la posibilidad de aproximación al entendimiento no solo del hecho delictivo ,sino también de las causas que podrían deberse a una alteración cerebral y/o constitutiva. Con estos datos su Señoría quizá emitiría su juicio/sentencia desde una cosmovisión integral de la persona y el acto que no sería entonces ajustado específicamente a lo lineal: sujeto delito

CONCLUSIONES

La solución de la violencia social no vendrá por atender exclusivamente a los factores sociales sin considerar sus correlatos neuroquímicos, tampoco por culpar únicamente a estos. Se debe prestar atención a ambos, a los factores sociales y neuroquímicos” Damasio A (1994) El error de Descartes.

Para finalizar cito el artículo de Hall, B. 2019. Los trastornos de personalidad reducen la culpabilidad moral: Tribunal Supremo. Publicado en: The Age. “…En un fallo histórico que podría influir en la sentencia en delitos graves, la Corte Suprema de Victoria acepto que el trastorno de personalidad de Codey Herrmann, redujo su culpabilidad moral. Los delincuentes con trastornos de personalidad”.

El defensor del pueblo de Victoria expresa: “encarcelar a las personas indefinidamente sin pensar en su rehabilitación, simplemente, no es una estrategia que tenga el interés de proteger a la comunidad. Garantizar que las personas tengan acceso a un tratamiento y asesoramiento adecuados bajo custodia es algo que nosotros como comunidad tenemos derecho a esperar de nuestro sistema correccional”.

Consideraría que con lo expuesto en este trabajo estaría expresado brevemente tanto los aportes del neuroderecho como así también lo que propone el DSM V, en cuanto a considerar la incidencia del entorno biopsicosociocultural de cada individuo no como “algo” aislado, sino eventualmente propicio para el desarrollo de ciertas patologías, conductas delictivas, síndromes, abuso problemáticos de sustancias, etc.; desde lo dimensional que contempla el “ ciclo vital”, vivencias e historicidad de cada sujeto.

Manifiesto mi subjetiva esperanza y deseo que el trabajo interdisciplinario sea favorecedor a la hora de evaluar, realizar tratamiento, seguimientos médicos, psicológicos, del medio ambiente y legales, sea para el mayor bien de cada individuo y de la sociedad en general.

BIBLIOGRAFÍA

  • American Psychiatric Association (2018) DSM V, 5ta edición
  • Calcedo, A (2018) cerebro y conducta: el eterno problema.
  • Damasio A (1994) el Error de Descartes.
  • Hall, B. (2019). Los trastornos de personalidad reducen la culpabilidad moral: Tribunal Supremo. Artículo en: The Age
  • Material adjunto Módulo 2. Human, Zoad (2008) Película.
  • Yuste, R. (2015) visto el 23 de Enero 2021 en www.google.com.ar/amp/s/elpais.com/elpais/2015/05/21/ciencia/1432224592_729117.amp.html