Terapias de Superación personal y su relación con rasgos de personalidad narcisista en mujeres mayores de 50 años

Por: Dra. Daniela Marcela Flores HelgueroMédica Esp en Psiquiatria, Mg Neurociencias, Fellow en neuropsiquiatria

Introducción

Estamos siendo testigos del cambio por el cual está atravesando la población mundial respecto a los valores, creencias de uno mismo y los demás y sobre todo de las exigencias para llegar a la “perfección” que nuestra sociedad impone e impulsa cada vez más. Por consecuencia, las personas son forzadas a ser cada vez mejores y resaltar en todo lo que hacen y todo lo que representan; sin embargo, cuando no llegan a cumplir las expectativas impuestas por ellos mismo o sus seres cercanos empieza un periodo de frustración, tras el cual en muchas oportunidades optan por realizar terapias alternativas de autoayuda como el Reiki, Constelaciones, libros de autoayuda, entre otros; todo en busca de la Superación Personal.

DEFINICIONES

Personalidad.-  Patrón de actitudes, pensamientos, sentimientos y repertorio conductual que caracteriza a una persona y que tiene una cierta persistencia y estabilidad a lo largo de su vida de modo tal que las manifestaciones de ese patrón en las diferentes situaciones posee algún grado de predictibilidad. (1)

Narcisismo.- Es una alusión al mito de Narciso, amor a la imagen de sí mismo.” Amor que dirige el sujeto a sí mismo tomado como objeto”.(2)

Trastorno narcisista.- Un patrón general de grandiosidad (en la imaginación o en el comportamiento), una necesidad de admiración y una falta de empatía, que empiezan al principio de la edad adulta y que se dan en diversos contextos como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:

  1. Tiene un grandioso sentido de autoimportancia (p. ej., exagera los logros y capacidades, espera ser reconocido como superior, sin unos logros proporcionados).
  2. Está preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza o amor imaginarios.
  3. Cree que es “especial” y único y que sólo puede ser comprendido por, o sólo puede relacionarse con otras personas (o instituciones) que son especiales o de alto estatus.
  4. Exige una admiración excesiva.
  5. Es muy pretencioso, por ejemplo, expectativas irrazonables de recibir un trato de favor especial o de que se cumplan automáticamente sus expectativas.
  6. Es interpersonalmente explotador, por ejemplo, saca provecho de los demás para alcanzar sus propias metas.
  7. Carece de empatía: es reacio a reconocer o identificarse con los sentimientos y necesidades de los demás.
  8. Frecuentemente envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él.
  9. Presenta comportamientos o actitudes arrogantes o soberbios.(3)
  1. El Yo.- El yo (o ego) es una parte de la personalidad que se organiza como consecuencia de la influencia del ambiente. Por su capacidad para evaluar y comprender la realidad, el yo le permite al sujeto superar las amenazas externas e internas.(4)

Superación Personal.- Es un conjunto muy variado de propuestas de psicología popular, pseudocientíficas o espiritualistas que pretenden conseguir cosas tales como la actualización de las potencialidades humanas (psicológicas y espirituales) que la persona puede hacer más allá de su desarrollo natural en función de la edad.

Este tipo de planteamiento pretende que con el trabajo de crecimiento personal la persona aprenda, a través de la conciencia de sí mismo, a aprovechar sus posibilidades de pensar, sentir y actuar.

Terapia Reiki.- Es una práctica pseudocientífica considerada como pseudomedicina, es decir, no científica, que afirma tratar de lograr la sanación o equilibrio del paciente a través de la imposición de las manos del practicante, canalizando cierta energía vital universal. Las pruebas clínicas realizadas no han encontrado ningún efecto positivo más allá del placebo. El reiki no es considerado una religión por sus seguidores, pero, al carecer de base científica, puede ser considerado como una creencia.(5)

Terapia Constelaciones.- Las constelaciones familiares reconocen que existe una transmisión de conflictos, preocupaciones familiares y comportamientos a través de las generaciones, que determinarán los problemas psicológicos actuales. Esta transmisión no es genética sino más bien cultural, ya que no se puede explicar completamente por la historia de aprendizaje de cada individuo sino que se remonta a su familia de origen como padres abuelos u otros parientes lejanos. (6)

Frustración.- Es una respuesta emocional común a la oposición relacionada con la ira y la decepción, que surge de la percepción de resistencia al cumplimiento de la voluntad individual. 

Marco teórico

La persona narcisista debajo de su ego oculta una persona con una autoestima muy baja, sensación irrealista, de poca valía personal e inmadurez emocional; sentimientos que le parecen inaceptables y los oculta. En su lugar interpone un sentimiento de superioridad. Como este ego es falso para confirmarlo necesita de la aprobación continua y elogios de los demás.

Las críticas echan abajo esta frágil construcción, por eso reaccionan ante ellas con ira ya que ven amenazada su poca valía personal. El narcisista humillado querrá destruir al causante de dicha humillación para demostrar así que no es cierto lo que se dijo de él y poder recuperar sus sentimientos de importancia personal y por último la falta de empatía procede de una preocupación excesiva por sí mismo y de la dificultad para reconocer a los demás como individuos separados con sus propias necesidades, esto denota la inmadurez emocional.

Dentro del trastorno de personalidad narcisista las personas actúan de manera diferente respecto a sus relaciones interpersonales o de pareja

– Siente una gran necesidad de ser amado y jamás se siente satisfecho. Nunca recibe suficiente amor tienen miedo al abandono y al rechazo. Su problema principal es que no es capaz de quererse y cuidarse a sí mismo y se centra en la pretensión de dar amor a los demás para así conseguir su aprobación y su cariño.

– Piensa que nadie puede amar a su pareja como él o ella. Idealiza al amor y a la persona amada, a quien no ve como realmente es. Son muy vulnerables a cualquier ofensa y arrastran heridas de previas relaciones. No toleran ninguna imperfección en su pareja, ya que ellos se consideran perfectos.

– Está enamorado del poder y lo expresa humillando a sus compañeros de trabajo, hijos, animales domésticos y personas allegadas, es arrogante y desprecia a sus subordinados.

– Tiene estallidos de rabia frecuentes debido a su hipersensibilidad ante cualquier ofensa real o imaginada. Tiende a ver malas intenciones en las acciones de los demás y debajo de esa ira oculta tristeza, vergüenza o desesperación.

– En estadios más graves encontramos al narcisista psicopático, una persona encantadora cuyos motivos son absolutamente perversos e interesados. Pretende utilizar y explotar a los demás utilizando ese encanto personal.

– Por otro lado está el paciente que tiene una identidad construida siendo una víctima o un superviviente de algo terrible. Se centra en sí mismo y en su propio dolor, que nunca llega a superar y no tiene tiempo para nadie más.

Respecto a la imagen corporal

Su imagen tiene una enorme importancia y su autoestima está unida a dicha imagen. Necesita gustar a todos y que todos reconozcan su belleza para sentirse una persona valiosa, tiene obsesión por tener el cuerpo perfecto, niega sus problemas y se centra en su físico, como si el hecho de lograr la perfección física fuese la solución.

Se pueden considerar dependientes a las cirugías cosméticas o de la musculatura exagerada. Su mundo interior es muy rico y está poblado de fantasías de belleza, admiración, amor, éxito y mundos maravillosos.

Todo lo anteriormente mencionado, en muchas oportunidades se puede encontrar con claridad en mujeres que están llegando o pasando la quinta década de vida; un momento fundamental de adaptación al ciclo vital normal que transcurre en ese momento, en el que cambian muchas cosas en relación a sus vidas y a sus cuerpos.

Me refiero a que es una etapa en la que llega la menopausia, momento crucial en la vida de varias mujeres ya que empiezan a sentirse “viejas”, y en muchos casos se relaciona con el inicio de una depresión.

Por otro lado, en el hogar hay un cambio de rol, como se evidencia en las Etapas de Levingston, pasan a ser figuras a seguir y en muchos casos abuelas (otro factor para sentirse “viejas”), pasan más tiempo en la casa y deben acostumbrarse a volver a convivir con sus parejas. En el ámbito laboral, es más difícil conseguir un nuevo trabajo y si hasta el momento no se obtuvo un ascenso, éste se aleja más de las metas a cumplir a corto plazo, tomando en cuenta que la sociedad actual promueve una mayor competencia profesional para conseguir un trabajo.

Las mujeres en esta etapa empiezan a cuidarse más con la alimentación, ejercicio, relajación y en la mayoría de los casos mantienen un equilibrio emocional a pesar de todo.

En los casos donde se tiene de base rasgos marcados de personalidad narcisista, el sentimiento de inferioridad y frustración empieza a surgir, las mujeres se sienten añosas, sienten que deben “competir” con mujeres jóvenes en relación a la belleza y conocimiento profesional o laboral, etc.

En muchas oportunidades se realizan procedimientos quirúrgicos extensos, en los cuales son conscientes que podrían correr riesgo de vida. Como sentirían que ya los años van pasando y el Yo empieza a quebrantarse, necesitarían alimentarlo y se inclinaríam a buscar información con libros de autoayuda, terapias complementarias, clases y ‘terapias de sanación’. Como consecuencia de esta alimentación excesiva del YO, los cambios en su entorno se evidenciarían y en muchos casos llegarían a la separación de la pareja, alejamiento de hijos y seres queridos, sintiendo que merecen algo mejor y continuarían un camino hacia la perfección corporal y ‘espiritual’ entre otros.

En busca de la alabanza de los demás dejan atrás a lo que solía representar su vida, su pareja y el rol que cumplían todos los ámbitos en los que no lograban influenciar, ya que llegarían a presentar pensamientos de grandeza.

CONCLUSIONES

  1. Las terapias de Autoayuda contribuyen a agudizar rasgos o a “normalizar” actitudes de desconsideración.
  2. El ingreso a la Quinta década de vida es crucial para la estabilidad emocional de las mujeres, ya que existen valiosos cambios en la percepción de sí mismas y el entorno.
  3. La Personalidad narcisista se nutre de otro, por lo cual aparentemente las terapias de autoayudan cumplirían una función de exacerbación de síntomas egocéntricos y de grandiosidad
  4. Las terapias de Autoayuda pueden llegar a ser de utilidad según los ragos de personalidad, las circuntancian que llevan a consultar este tipo de recursos y no estarían aconsejadas para rasgos de personalidad del custer A, duelo o depresión mayor como único recurso, sino como herraiento dentro de un tratamiento psicoterapeutico establecido.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Feldman, Robert (2006). Psicología. México: McGraw Hill Companies.
  2.  Laplanche, Jean & Pontalis, Jean-Bertrand (1996), Diccionario de Psicoanálisis
  3. López-Ibor Aliño, Juan J. & Valdés Miyar, Manuel (dir.) (2002). DSM-IV-TR. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Texto revisado. Barcelona: Editorial Masson
  4. www.e-torredebabel.com/Psicologia/Vocabulario/Yo
  5. Fernández, Víctor (2010). Reiki sin Secretos (Editorial Hispano Europea)
  6. Constelaciones familiares Orígenes (2012, Febrero) http://mardeluz.es/constelaciones-familiares-en-profundidad
  7. Curso a distancia, Trastornos de Personalidad, AASM 2014.
  8. Mizrah, Daríoi: Infobae lunes 06 ago 2012.
  9. L. MARTÍN FERRARI, A. RIVERA GAIZTARRO, G. MORANDÉ LAVÍN, G. SALIDO EISMAN. Las aportaciones de los grupos de autoayuda a la salud mental Clínica y Salud, vol. 11, núm. 2, 2000, pp. 231-256, Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.
  10. Martina Ferraresi,1 Roberta Clari,1 Irene Moro. Reiki and related therapies in the dialysis ward: an evidence-based and ethical discussion to debate if these complementary and alternative medicines are welcomed or banned. BMC N. 2013; 14: 129.Published online 2013 Jun 21. doi:  10.1186/1471-2369-14-129