La Salud Mental de las personas se ha convertido en un espacio de análisis de conductas delictivas

SINOPSIS DEL MÓDULO DE NEUROCIENCIA FORENSE Y PSICOPATOLOGÍA DE LA DIPLOMATURA EN NEUROCIENCIA CLÍNICA APLICADA AL ESTUDIO DE LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD Y PSICOPATÍAS

Lic. Mara E. Barrionuevo

Perito Forense Oficial, Lic.en Psicología. Cuerpo Interdisciplinario Forense. Catamarca.

La Salud Mental de las personas se ha convertido en un espacio de análisis de conductas delictivas, cuyas acciones y móviles, presentan un gran desafío en la articulación de los Discursos jurídicos y Psicológicos-Psiquiátricos. En éste sentido, cabe destacar que los informes Periciales si bien no son vinculantes, influyen en la decisión y valoración de una sentencia por parte del tribunal en juicio ante la comisión de un delito. En éste sentido, se definen como unan opción científica valida en la se apoyan los criterios de los Magistrados para atenuar ó agravar una condena.

Por ello, es sumamente importante realizar una evaluación clínico-forense objetiva, atravesada por la ética de la neurociencia y de la práctica de los profesionales en este ámbito, El estudio del delito debe hacerse de manera multidisciplinaria siendo la Criminología, el Derecho y la Neurociencias, parte de esas herramientas. Se define en el contexto de análisis de la conducta ligada a un delito, el incluir factores tales como la carga biológica, condiciones sociales, ambientales y biológicas que puedan generar modificaciones sobre la conducta de las personas. En este enfoque el análisis de la Personalidad y los Trastornos de la misma reducen la culpabilidad Moral de las personas.

Los Magistrados solicitan informes periciales de las áreas de incumbencia de acuerdo a la Ley y al delito, en este sentido deben ser una intervención objetiva que en el caso de la Salud Mental se incluyen herramientas de análisis como la Entrevista clínico-forense de tipo libre y semidirigida, el uso de Test y Técnicas Proyectivas que apuntan a observar indicadores específicos.

Se pueden describir diferentes trastornos como el Delirium ó Síndrome Confusional Agudo, caracterizado por diferentes síntomas y asociado en general a una enfermedad subyacente como podría ser un cuadro por intoxicación. Se observa alteración de la conciencia, atención, funciones cognitivas con estados de ansiedad, hipomanía, sudoración, etc, manifestadas atravez de la conducta. También se presenta un nivel de alerta disminuido, incapacidad para entender preguntas, emocionalidad aplanada, distorsión en la ubicación tiempo-espacio, posibles alucinaciones, como los síntomas más relevantes. Esto debe analizarse en un contexto amplio de la vida de la persona, ya que podrían existir causas orgánicas que determinen esta conducta, como el cáncer, la edad cronológica, riesgo vascular, déficit nutricional, alcoholismo, infecciones, depresión, antecedentes de delirium.

Otro cuadro posible son las Epilepsias, activando ó alterando estados de conciencia, en la percepción de la realidad, la conservación y evocación de datos. Puede ser un evento único, definido como Crisis epiléptica ó la reiteración de episodios en los últimos cinco años al momento de análisis.

La Psicosis: se caracteriza por síntomas tales como delirios, desorganizaciones, alucinaciones, catatonias, pérdida de contacto con la realidad, falta de cuidado en el aseo personal, riesgo suicida, aislamiento social, dificultades para estudiar ó ejercer un oficio. La Esquizofrenia: es una de las psicosis más frecuente, constituida por factores genéricos y ambientales, produciendo un déficit cognitivo progresivo. Puede tener inicio en la adolescencia o adultez temprana. Debe durar de uno a seis meses el síntoma para concluir en el diagnóstico. El tratamiento es farmacológico, terapéutico con línea cognitivo-conductual y rehabilitación psicosocial a largo plazo, en el marco de una buena contención familiar. El Trastorno esquizoafectivo es la alteración del estado de ánimo con síntomas psicóticos. El diagnóstico es longitudinal y no transversal. El Síndrome Delirante: es un conjunto de síntomas y signos descriptos en el DSM-5 entre el Trastorno delirante y variaciones psicóticas del Trastorno Obsesivo Compulsivo y del Trastorno Dismórfico Corporal. El Síndrome de Psicosis atenuada: podría ser por una tardía identificación de la enfermedad.

Otro elemento importante en el análisis de la conducta es la Simulación: engaño con síntomas utilitarios para el simulador, expresado en el lenguaje, mímica, actitud, relato, afectividad, etc. Es un acto voluntario de quien simula para obtener un beneficio. Esto es diferente a Trastornos somatomorfos, los que incluyen síntomas físicos ó sugieren enfermedad ó deterioro en alguna área de la persona. Trastornos Facticios, donde el enfermo finge síntomas pero sin un fin utilitario, es en realidad una perturbación psíquica de gravedad variable pero presente. Las motivaciones son inconscientes. (Ej Síndrome de Munchauzen.)

También es importante saber que la Parasimulación es diferente a la Sobresimulacion, la Metasimulacion, Hipersimulación, Retrosimulación, Presimulación, Postsimulación o locura pretextada, Disimulación.

Las formas sintomáticas son 3: Simuladores pasivos donde prevalece la negación, apatía, mutismo, catatonia. Activos: en el área psicomotriz y Estuporosos: con mirada fija, mutismo. La estadista cuenta que se da mas en hombres que en mujeres. La duración es variable, según la habilidad del simulador, aptitud pericial para desenmascararlo.

En el análisis pericial de la conducta delictiva sexual encontramos Trastornos tales como Pedofilia, Voyerismo, exhibicionismo, masoquismo sexual, asfixia auto erótica, sadismo sexual. Se debe poner atención en el hecho delictivo, la comparación cronológica de la presencia de síntomas, la historia vital, antecedentes biológicos, etc, en un contexto de confianza durante la anamnesis para lograr un relato amplio que nos permita obtener la mayor cantidad de datos en el menor tiempo posible ya que en el marco jurídico existen plazos que definen el tiempo de nuestra intervención.

En el caso de Victimas de delito, el análisis del Daño Psíquico es fundamental para agravar la condena del agresor. Se evalúa en 4 dimensiones: corporal, psicopatológico en la presencia de síntomas emocionales posterior al hecho, aspectos vinculares (causa-efecto) con el hecho dañoso y en la cronología implicando el transito ó perdurabilidad de los trastornos mentales diagnosticados en el marco de la Ley, donde se definirá enfermedad crónica.

El Artículo 1737 del Código Civil y Comercial de la Nación define el resarcimiento del Daño Psíquico en el uso de baremos estandarizados que podrán describir la incapacidad posterior al hecho en la persona damnificada relacionada a tareas habituales, nivel de trabajo, enfermedad mental (depresión)etc.

Considero fundamental agregar a la temática la mirada vivencial del Daño Psíquico, como la huella emocional que deja un “disparo al psiquismo”, en donde la persona victima transita una experiencia traumática, repentina, generada por un tercero, como podría ser el abuso sexual, que altera la homeostasis de su vida cotidiana, afectándola de forma negativa. Esto dependerá no solo del hecho, sino del vínculo que la persona tenía con su agresor, en el caso mencionado, en general los abusos ocurren de manera intrafamiliar, cuyo autor está marcado por un vínculo de Poder respecto de la vulnerabilidad de la víctima (padre-hija, hermanos, vecino) generando también el “trauma del silencio”.

Mayormente ocurre desde la figura paterna hacia la de los hijos, pero también existen casos descriptos en menor escala desde el vínculo materno. Los síntomas observados se asocian a depresión, aislamiento social, alteración en el desarrollo psicosexual de la víctima, dependiendo de la edad en la que ocurre el abuso, pero en general el impacto negativo también se expresa en la rigidez de su esquema corporal, el límite de contacto, la sexualidad en sí misma con anorgasmia, falta de deseo sexual, retraimiento, trastornos del sueño, trastornos alimentarios (anorexia, bulimia, obesidad), trastornos de relación y del estado de ánimo. Ocasionalmente puede incluir alteraciones cognitivas en la naturalización de conductas inapropiadas tomadas en ese contexto familiar como “normal”, esto también extensivo a casos de Violencia.

Cabe destacar que la permanencia de alguno de estos síntomas por un periodo promedio de seis (6) meses de ocurrido el hecho, ya marcará un indicador de Daño Psíquico, compatible con posible estrés postraumático en la etapa inicial del trauma. Suele ocurrir que en casos de abusos infantiles denunciados en etapa adulta, el daño se mide por la alteración generada durante ese tiempo en la vida de la persona- victima, cuya evolución dependerá de diferentes factores como: contención familiar, tratamiento psicológico y/ó Psiquiátrico, adaptación activa a la vivencia traumática, entre otros.

En el informe pericial, a traves de los puntos de pericia solicitados por el Magistrado, se intenta aportar científica y objetivamente estos indicadores y la dimensión del Daño si lo hubiera.

Finalmente en el marco de nuestra practica en el área de lo jurídico, considero importante no dejar de mantener la objetividad en la autocrítica sobre nuestras limitaciones académicas, afectivas y personales para habilitar espacios de contención, asistencia, supervisión y delegación de casos. La omnipotencia suele ser un elemento iatrogénico en la práctica pericial.