LA FAMOSA CASITA DEL BOSQUE DE LOMAS DE ZAMORA Y UN LOBO FEROZ QUE PUEDE VOLVER A ESTAR SUELTO

Por:  García C. Vanesa Directora División Criminología, Criminalística y Análisis de la Conducta Criminal SATP

Foto de nota: Silvia Pérez Vilor, sentada en las puertas del tribunal, desconsolada ante tanta de verdad.

¿Que ves cuándo la ves? Ella es Silvia Pérez Vilor, madre de Anahí Benítez de 16 años de edad, quien fuera bestialmente asesinada en Lomas de Zamora en la Reserva Santa Catalina. Silvia pasa horadas sentada en las puertas de los Tribunales de Lomas reclamando una fecha para el nuevo juicio, luego de la anulación de Casación del fallo que recibió Marcos Bazán condenado a cadena perpetua. Hablemos de la desidia de la justicia de Lomas y de las malas e incompletas investigaciones que llevan a que violadores y cómplices de femicidio puedan quedar libres, porque ya sabemos y es casi un cliché, que no existen crímenes perfectos, solo pésimas, malas e incompletas investigaciones, una cadena de inoperancia que termina haciendo que una madre deba permanecer afuera en la intemperie reclamando justicia, debido a la inacción de unos pocos.

Dicen que los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan y nada más cierto cuando observas en esta foto la cara de la desidia, una mamá muerta de frío que ya no tiene nada más que perder, porque lo único que no debía perder en esta vida, le fue arrebatado impunemente, una mama más del Ni Una Menos, que no baja las brazos y que a pesar del cansancio continúa esperando que la justicia haga simplemente su trabajo.

El 29/7/17 privaron ilegítimamente de la libertad a su hija Anahí Benítez, fue secuestrada, retenida en contra de su libertad, durante 5 días y oculta al menos por Marcelo Sergio Villalba y Marcos Esteban Bazán en la “La casita del Bosque” de Lomas. Durante 5 días, su hija de 16 años, fue drogada, torturada, violada por más de un agresor sexual, trasladada a otro lugar para finalmente ser asesinada y descartada sin ropa en una fosa de la famosa y tenebrosa, ya conocida por la mayoría de los adolescentes de Lomas, “casita del bosque” una casita que era un punto central de reuniones clandestinas para comprar y consumir estupefacientes, provistos por quienes lo cultivaban. Adolescentes que eran esperados en las puertas de sus colegios a la vista de todos, para proveerles drogas y asegurarles que esa casita, sería un lugar tranquilo para que puedan consumir sin ser vistos y molestados, lejos de sus familias. Adolescentes que habían realizado un pacto secreto de no hablar, ni contar todo lo que ocurría, sucedía, vieran o escucharan en esa famosa casita del bosque, adolescentes que fueron utilizados como carnada para llevar chicas sin saber el peligro que corrían.

En esa casita del boque, como la denominaban los adolescentes, Anahí fue drogada. Le suministraron varias dosis de Diazepan, droga que actúa como ansiolítico, tranquilizante, conocida como droga de abuso, para que sus agresores sexuales, violadores, tengan ventaja de fuerza sobre ella y ante un acto sexual no consentido, no dejara marcas. Se turnaron para agredirla sexualmente, accediéndola carnalmente, encontrando un PSA positivo en diversas regiones del cuerpo, en otros términos, material genético. En este lugar la mantuvieron 5 días encerrada y luego de torturarla, decidieran asfixiarla mediante compresión de cuello, con la mano.

Cada día que pasó secuestrada se le suministro Diazepan para que no pudiera escapar, en la autopsia además, encontraron en su pelo Naftaleno, Anahí había inhalado naftaleno, ya q en el galpón donde la tenían encerrada y drogada, había bolsas de naftalina que utilizaban para cultivaran todo tipo de hongos. Este, diluido en solvente, se usa como funguicida y si se permanece expuesta en un ambiente hermético, chico, cerrado, sin ventilación y se respira se produce intoxicación por inhalación. Así en este lugar paso sus últimos días Anahí, con tan solo 16 años.


Parte de la escena del crimen de Anahí Benítez (16)en la casita del Bosque

Una vez asesinada, su cuerpo fue incluso lavado, “limpiado intencionalmente” para intentar borrar todo rastro, evidencia posible, finalmente y muy rápidamente cavarían una fosa de unos 25 y 40 cm. de profundidad para descartarla completamente desnuda.

En la computadora de Marcos Bazán, uno de los responsables, como evidencia digital se descubrieron 1880 visitas a sitios web como, “Violación ficticia con la joven actriz porno Piper Perri”, “Jojo Kiss follada en un callejón oscuro por un violento proxeneta” “Un sádico follar con brutalidad a la inocente joven” quien busca este tipo de pornografía en la web si no alguien que ya tiene en su mente fantasías oscuras de todo tipo, fantasías casi premonitorias que parecieran fueron un claro indicio que su mente retorcida aunque en total uso de sus capacidades y facultades mentales, llevarían a cabo. Otra de las evidencias digitales encontradas, nos habla de los mensajes de su celular, diversas conversaciones con amigos y conocidos de un tenor escabroso, algunos de esos mensajes que Bazán enviaba a sus amigos decían “Producción de fotos con minas en malla en casa” ,“Yo les pongo burundanga a todos hasta el viejito” la escopolamina o burundanga es una droga psicotrópica que se asocia habitualmente a los violadores, que se encuentra como metabolito secundario en plantas de varios géneros en la familia de las solanáceas. Marcos Bazán brindó el espacio físico, infraestructura y medios para el sometimiento, el abuso sexual de Anahí, se pudo concretar gracias a una cooperación.

Anahí poseía una red llamada Zooks, como muchos adolescentes, todo en esa red fue borrado, incluso se registró que habían querido cambiar la contraseña. Previo al femicidio alguien colocó su perfil de Facebook, en modo conmemorativo, pero la justicia no es capaz de determinar quien fue. Anahí no desapareció, se la llevaron, ese mismo día antes de su secuestro, Anahí estaba chateando constantemente a través del celular y la justicia, tampoco es capaz de determinar con quien hablaba ¿Quién la hizo salir de su casa a través de su celular para nunca más regresar?

Por: D.H.C García Carbone Vanesa, Directora de la División de Criminología y Criminalística de SATP (Sociedad Argentina de Trastornos de la Personalidad y Psicopatías) Investigadora Forense del Observatorio de Cibercrimen y Evidencia Digital -OCEDIC- Autora de El Pederasta Digital, El Perfil Criminal del Groomer.