Es cierto, solo en la medida en que lo seguimos.

Reflexionando con el Dr. Nicolas Martinez lopez

Es cierto, solo en la medida en que lo seguimos. – Jacques Lacan”

Lacan, en su gran estudio de las dificultades que representa el lenguaje y lo que expresamos, al igual que diversos autores que le han sucedido, dentro del estudio del ser humano, como incluso el postulado de Damasio sobre el marcador somático, ocupan una postura descrita en la metaética no cognoscitivista denominada emotivismo; y que al día de hoy nos orienta a que comprendamos que nuestra moralidad, juicios de valor y demás acciones orientadas ética y moralmente hablando, están impregnadas de los sesgos que provoca un estado emocional que suscita el acto del otro.

Juzgamos en medida en que aceptamos esa falacia llamada verdad, que ocupa un cúmulo de neurotransmisores que cambian a voluntad con base en el desarrollo del carácter.

Cuando las costumbres son suficientes, las leyes son innecesarias. Cuando las costumbres son insuficientes, las leyes no se pueden hacer cumplir. – Émile Durkheim, 1893.

Durkheim en su postulado de la anomia social, nos marcaba la pauta que la criminología ambiental ha considerado en la praxis; sin embargo el error de no comprender esta advertencia, ha marcado el camino aislado que ha tenido a posteriori  la psiquiatría forense, incluso hasta nuestros días de psiquiatrializar la conducta antisocial.

La enfermedad está constituida por la misma trama funcional que la adaptación normal; por lo tanto, no podemos definirla a partir de lo anormal, como lo hace la patología clásica… Michael Foucault, Enfermedad mental y personalidad, 1954

Foucault en su retórica, vislumbro lo que al día de hoy impera en las diversas disciplinas que estudian la salud mental, que el entramado de esa vírgula que entrelaza nuestro self con el ambiente, cultura, crianza y otras variables; busca la homeostasis; sin embargo, en ocasiones tras una o varias circunstancias traumáticas y en conjunto con la diátesis, formula en una falencia ese equilibrio; dando lugar a lo que hoy llamamos trastornos mentales, que son justo de origen multicausal.