Asesinos de Niñas

Foto: Pablo Ramón Arancibia (33), Jonathan Luna (26) Femicidas de niñas y adolescentes en la era de la modernidad. Se estima que una niña y adolescente en Argentina desaparece cada 18 días.

-¿Siente usted tristeza o pena por la muerte de los niños?

-No, señor.

-¿Piensa usted que tiene derecho a matar niños?

-No soy el único, otros también lo hacen.

-¿Por qué mataba usted a los niños?

-Porque me gusta.

Cayetano Santos Godino (a) El Petiso Orejudo. Detenido en 1912.

Las crónicas Argentinas relatan que Florencia Romano la adolescente de Mendoza de 14 años de edad fue contactada y engañada por la red social instagram, dicho contacto se habría iniciado por lo menos un mes antes de su Femicidio.

Florencia viajaría 15 kilómetros en colectivo aquel sábado de Diciembre hasta la casa del carnicero Pablo Arancibia, pensando que asistiría a una pool party. Arancibia mientras tanto, estaría esperándola en la parada del colectivo para llevarla a su casa en el pasaje Berra, entre Tucapel y Padre Vázquez.

El cadáver de la adolescente sería encontrado 5 días después a tres kilómetros en un descampado transformándose de esta manera ,en el primer caso de Grooming seguido de Femicidio luego de la flexibilización del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) en Argentina producto de la Pandemia Mundial sufrida por Covid19.

Micaela Aldana Ortega, 12 años de edad, asesinada por Jonathan Luna en Abril de 2016 en Bahía Blanca, otra adolescente contactada y engañada mediante una red social, esta vez fue el turno de la interfaz virtual Facebook, su cadáver fue hallado un mes después en un descampado a 1500km del acceso sur de Bahía Blanca a metros de las vías del tren.

Como resultado de ese engaño Micaela sería brutalmente asesinada el mismo día de su desaparición determinando asfixia por estrangulamiento con una campera, otra de las características que surgiría de la sola observación del cuerpo sería la utilización de ligaduras en miembros superiores e inferiores, manos y tobillos atados. Una escena del crimen que reflejaría el control ejercido de Luna sobre la víctima y un caso disruptivo para toda la sociedad Argentina, convirtiéndose de esta manera en el primer juicio por Grooming seguido de femicidio realizado en el país.

Killers de la modernidad que sin embargo utilizan un viejo y antiguo recurso tal como lo replicaba Luis Alfredo Garavito, uno de los criminales más peligrosos del mundo, una vez que se ganaba la confianza de los niños, les regalaba dinero o golosinas y los invitaba a dar un paseo por una zona rural, donde los atacaba, torturaba, violaba y –luego de matarlos– ocultaba sus cuerpos.

Lo mismo pero con un método de captación más sofisticado ocurrió con las adolescentes Florencia Romano y Micaela Aldana Ortega, ambas fueron captadas por Internet por personas profundamente perturbadas que contaban con antecedentes penales previos,engañadas por redes sociales, manipuladas con conversaciones milimétricamente controladas, elegidas como víctimas extrañas a través de un mecanismo y estrategias de inteligencia previa donde fueron detectadas como víctimas expuestas en el universo de Internet, observadas una y otra vez como víctimas ideales producto de su inocencia e inmadurez debido a su edad, parte inocente de un delito planificado, donde el autor del hecho tenía un destino oscuro para sus últimas horas de vida.

Ellos están entre nosotros y no nos damos cuenta, ellos llegan a estar en contacto con miles de niñas y pasan desapercibidos ¿Quienes son estos asesinos de Niños, niñas y adolescentes? dotados de un gran encanto superficial que encuentran una oportunidad en la red y la aprovechan al máximo. Ambos femicidas corresponden al tipo de Groomers al cual he denominado Groomer Depredador, uno de los más peligrosos asesinos de niños, niñas y adolescentes que habita en el universo de Internet. Un lobo solitario que detectara las necesidades de estos y socavará sus defensas en ese preciso momento, utilizara el Grooming como delito iniciador para culminar con su fase homicida donde finalmente culminara su imaginación sádica previa.

Todo comenzara dentro de la comunidad virtual que más frecuenta la víctima, ahí donde ellos son extremadamente hábiles verbalmente prepararan el terreno para un acceso más intrusivo al cuerpo de las niñas, utilizando métodos y estrategias sofisticadas, adaptables según sus necesidades como las características que la víctima posea en particular.

Por ello la primera pregunta que debemos hacernos quienes investigamos este tipo de casos será ¿El Groomer tiene por objetivo conocer a la víctima en persona? Solo así determinaremos si su motivación es pasar a una fase presencial aumentando el riesgo para la víctima e inmediatamente debemos realizarnos la siguiente pregunta ¿Porque desea conocer a la víctima en personas? ¿A que obedece su motivación? pues el gran abanico de posibilidades para esa respuesta es amplio y cada segundo cuenta a la hora de salvar una vida. Este Groomer depredador, tendrá por objetivo conocer a la víctima en persona, ello implicara un desplazamiento geográfico necesario de la fase digital a la fase presencial pudiendo darse otro delito combinado, el abuso sexual seguido de femicidio.

Por lo que serán capaces de ajustar su estrategia de seducción según las conveniencias y según la víctima, el contacto escalará según la reacción de cada niño, niña y adolescente contactado, sus comunicaciones en la red no suelen ser agresivas son mas bien de carácter manipulatorio, una conversación controlada que esconde un fuerte adiestramiento y preparación para el posterior contacto físico con la víctima abordada, tomándose el tiempo que sea necesario para ello.

Residirán en una zona cercana a sus objetivos seleccionados, esta será elegida por la cercanía a su zona de anclaje como área de mayor seguridad para esta clase de delincuentes, su zona de residencia estará estrechamente relacionada con la cercanía del domicilio o actividades de la víctima, generalmente la procedencia de éste Groomer es la misma que la víctima a la que pretende conocer en la fase presencial o la distancia no será muy grande. Pasar de fase digital a física es inminente para estos psicópatas totalmente capaces de dirigir sus actos, comprender la criminalidad del acto, diferenciar el bien del mal sin importar el castigo que puedan recibir, ya que nada salvo la cárcel, el encierro o la misma muerte los detendrá, seguirán adelante hasta conseguir cumplir sus objetivos desviados.

En mi opinión y experiencia sus motivaciones son más que claras, no existirá otro motivo para tan perversa manifestación, matarlas no sería suficiente, debían demostrar su poder, control, ira y dominación sobre sus cuerpos, dejando de manifiesto un alto nivel de crecimiento en la utilización en el grado de la violencia de principio a fin, escenas del crimen que reflejan el control ejercido por el agresor evidenciando de esta manera los actos agresivos previo a ambos femicidios , ambas se defendieron de los ataques sexuales con todas sus fuerzas, lucharon hasta quedar inconcientes producto de los golpes recibidos en el cráneo y posterior estrangulamiento en el caso Ortega.

Florencia al igual que Micaela presentaría golpes con fractura nasal y cráneo, eligiendo el autor en este caso para culminar con la vida de la niña un corte profundo en el cuello tal como estaba acostumbrado Arancibia a faenara a los animales en la carnicería donde trabajaba. Niñas descartadas, golpeadas, calcinadas y sus cuerpos ocultados en descampados, arrojados a los canales, tapados con basura. Actos despreciables que solo dan cuenta de un profundo desprecio por la vida humana que posen algunos individuos respondiendo una vez mas a la pregunta planteada en el comienzo de este artículo…” ¿Piensa usted que tiene derecho a matar niños?”…”No soy el único, otros también lo hacen”.

Por  García C. Vanesa

Criminóloga y Criminalista, especializada en Perfiles Criminales. Coordinadora del área de Criminología y Criminalística ONG GROOMING ARGENTINA. Investigadora Forense relacionada con la figura del Groomer, el delito de Grooming, M.A.S.I y Explotación sexual contra las Infancias. Conferencista.